Para empezar

Suele decirse, y con razón, que ser madre o padre no resulta nada fácil. Y menos aún si los hijos son adolescentes. Nadie se ha preocupado de enseñarnos el oficio. Los expertos nos aconsejan que practiquemos un estilo educativo democrático. Estilo que, simplificando mucho, se caracteriza por unas relaciones familiares cálidas, afectuosas y comunicativas, a la vez que firmes y exigentes, de actitud dialogante, sensibles a las posibilidades de cada chico o chica. Las normas se establecen de forma coherente pero no rígida, mediante técnicas inductivas (razonamiento y explicación) y de negociación. Como consecuencia de este estilo, parece que los hijos adquieren una alta autoestima, así como la confianza necesaria para afrontar situaciones nuevas; además, se muestran persistentes en las tareas que emprenden, con buena competencia social y buen autocontrol, y  con capacidad para interiorizar valores sociales y morales.

Pero como muy bien nos recuerda Alfredo Oliva, lo de aplicar el estilo democrático con hijos adolescentes puede convertirse en una ardua tarea. Chicos y chicas que se comunican menos con sus padres; padres y madres que, en torno a los cuarenta, también acarrean su propia crisis vital. Nos encontramos, por lo tanto, con dos partes en período de reflexión, tal vez poco dispuestas a compatir charlas y afecto.

De ahí el interés de aquellos recursos que, como el que ahora os presentamos, se elaboran con el propósito de ayudar a las familias en el desempeño de su tarea educadora. Se trata de tres revistas, editadas por la Junta de Andalucía, y cuyos títulos dan una idea cabal de sus más que interesantes contenidos:

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Un pensamiento en “Para empezar

  1. Siempre es bueno que existan publicaciones que nos hagan tocar tierra a los padres y conocer mejor la realidad que envuelve a nuestros hijos.
    Nosotros recordamos nuestras circunstancias personales e intentamos ayudar a nuestros retoños desde esas vivencias nuestras, pero se nos olvida que nuestros padres hicieron lo mismo y que no nos servía lo que nos contaban, ¿por qué va a ser diferente con nuestros hijos?
    Tenemos que estar atentos a su día a día, a sus mundos,… y que encontremos quién nos acerque es difícil y muy de agradecer, así que leeré con avidez las revistas.
    Gracias.

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